11/7/11


La fascinación de un gato cualunque ante la milagrosa aparición de Doña Ramona Porretas en un piso del Cementerio de la Recoleta.
Victor Hugo Asselbon
Argentina

Silvia Calvo y Samuel Montalvetti.
Argentina

6/6/11

5/6/11


"A sus ordenes, Comandanta Ramona Porretas Fashion"

"El santo y curioso culto a la Comandanta Ramona Porretas"
Tito Superstar Remy Orta
España

18/4/11


Claudio Grandinetti
ITALIA


Uli Grohmann
Münster
Alemania

10/3/11


Silvia Calvo
Bs. As - Argentina


Miguel Jimenez
El Taller de Zenon
Sevilla - España

14/2/11


Viviana Cernjul
Argentina

Homenaje a mi Comandante
Roberto Rios
Puerto Rico

Graciela Ovejero Postigo
Cuando lo mandó, estaba en California

31/1/11


Elena Gjorgjievska
Macedonia

Cartas a Ramona

Mi querida comandanta:
ha pasado tanto tiempo. Mi camino me ha llevado por senderos luminosos que Ud. misma ya ha recorrido…
Así como en 1967 los Beatles viajaron a la India a conectarse con ellos mismos y alejarse de las drogas, recuerdo cuando la acompañé a recorrer el camino de la Luz para desintoxicarse en sus peores momentos siempre oculta para no despertar sospechas, y fue allí que la causa revolucionaria cobró forma: la injusticia, la pelotudez, todo aquello que domina el mundo se erigió como enemigo.

ha pasado tanto tiempo. Mi camino me ha llevado por senderos luminosos que Ud. misma ya ha recorrido…
Así como en 1967 los Beatles viajaron a la India a conectarse con ellos mismos y alejarse de las drogas, recuerdo cuando la acompañé a recorrer el camino de la Luz para desintoxicarse en sus peores momentos siempre oculta para no despertar sospechas, y fue allí que la causa revolucionaria cobró forma: la injusticia, la pelotudez, todo aquello que domina el mundo se erigió como enemigo.

Primer contacto con los Monjes Shaolin.

En ese viaje, la profunda crisis de pelotudez que azota el mundo cibernético despertó vuestra ira! Hoy ya convertida en nuestra Guía espiritual, trato de seguir sus enseñanzas, pero es difícil no transformarse en una extremista del E. R. R P. y de la Causa.

No le niego que en su nombre me he manchado las manos… Como le he dicho antes estoy librando también mi propia guerra. A pesar de eso, no caigo en la locura solamente por su causa.
La lucha continúa. Sigo en misión.
Subcomandanta Enseñame.
Argentina